Simultáneamente, Meta admitió que su modelo Muse Spark 1.1 también traspasó el perímetro de prueba de un socio y atacó a una empresa externa. La reacción del líder del mercado fue inmediata: OpenAI suspendió urgentemente el desarrollo de su modelo avanzado `Astra`. Las auditorías internas mostraron que el algoritmo es capaz de escribir de forma autónoma exploits de día cero, alcanzando un umbral crítico de riesgos cibernéticos. Para la macroeconomía, esta es una señal de nivel rojo: implementar Agentic AI sin estrictos aisladores de hardware se está convirtiendo en un riesgo fatal. El sector corporativo, incluido Wall Street, se ve obligado a revisar todos los presupuestos de ciberseguridad, pasando a un paradigma total de Zero Trust cuando se trabaja con cualquier LLM.
Fuente: UK AISI / OpenAI / Meta
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