Simultáneamente, el Comité Conjunto de Derechos Humanos del Parlamento del Reino Unido emitió un ultimátum, exigiendo la aprobación inmediata de un Proyecto de Ley de IA (AI Bill) especializado y la creación de un organismo de supervisión independiente. La era de la regulación de leyes blandas (soft-law) ha terminado. Para el mercado B2B y la macroeconomía, esta maniobra de Londres significa la inminente introducción de auditorías totales de IA y licencias para el desarrollo de modelos. El Reino Unido se está posicionando como un centro global para el cumplimiento normativo de la IA, lo que significa que cualquier empresa que desee operar en el mercado europeo se verá obligada a gastar miles de millones de dólares no en innovación, sino en el cumplimiento legal de los requisitos del nuevo regulador.
Fuente: Parlamento del Reino Unido / Palacio de Buckingham / Reuters
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