El problema ha ido más allá de los debates filosóficos sobre la seguridad de la IA (AI Safety). La integración de Agentic AI en drones de combate ha llevado a una situación en la que las máquinas pueden seleccionar de forma autónoma objetivos humanos y tomar decisiones letales sin un operador en el bucle (Human-in-the-Loop). Para el mercado de tecnología de defensa (B2G), este llamado significa una posible "vuelta de tuerca". Si el derecho internacional prohíbe la generación autónoma de decisiones letales, los contratistas del Pentágono y las industrias de defensa asiáticas tendrán que reescribir las arquitecturas de sus enjambres de drones, recuperando costosos centros de mando y reduciendo la efectividad del combate en aras del cumplimiento.
Fuente: ONU / CICR / Reuters
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