El proyecto de ley reclasifica los chips de IA de bienes comerciales a activos estratégicos, de forma similar a la tecnología armamentística. Esto significa que incluso las versiones de procesadores "reducidas" (por ejemplo, para el mercado chino) requerirán ahora la aprobación por separado del Congreso. La decisión crea nuevos obstáculos para Nvidia y otros fabricantes, al tiempo que acelera la "carrera armamentista de infraestructura informática", obligando a otras naciones a invertir en su propia producción de semiconductores.
Fuente: Reuters
GeopolíticaCongreso EE. UU.Guerra de ChipsSeguridad NacionalSemiconductores