Washington reconoce que retrasar la carrera de la IA militar con China es inaceptable. Los algoritmos ya están reescribiendo las reglas de la logística, el reconocimiento y la guerra cibernética. Sin embargo, los legisladores están intentando construir un sistema de salvaguardias: la nueva ley exige mantener a un humano en el circuito de toma de decisiones (human-in-the-loop) para armas autónomas letales. El Pentágono tiene prohibido delegar la autorización para abrir fuego a las redes neuronales. Además, se introducen barreras estrictas contra el uso de algoritmos militares para la vigilancia nacional y la censura. La IA se está convirtiendo en el núcleo de la defensa nacional, pero con un "freno de mano" en caso de alucinaciones imprevistas.
Fuente: Casa Blanca / Congreso / AP / Axios
IA MilitarEE. UU.RegulaciónPentágonoGeopolítica