Este crecimiento parece absolutamente bipolar en el contexto de las recientes liquidaciones y las advertencias matutinas de la Fed sobre una burbuja crediticia. Los especuladores bursátiles apuestan a que el ciclo de infraestructura (construcción de centros de datos de gigavatios y compra de silicio) continuará a cualquier costo porque ninguna corporación puede permitirse perder la carrera armamentista. NVIDIA y los fabricantes de memoria siguen siendo los principales beneficiarios de este pánico. Sin embargo, la realidad macroeconómica es esta: Wall Street está comprando las caídas basándose en las expectativas, ignorando la falta de retorno de la inversión (ROI) B2B real de los modelos generativos. El mercado sigue viviendo en un paradigma de FOMO (miedo a perderse algo).
Fuente: MarketWatch / Reuters
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