La posición de Zuckerberg no está dictada por simpatía hacia Beijing, sino por la protección de sus propias inversiones. La estrategia de Meta se basa íntegramente en el desarrollo de arquitecturas abiertas (la familia Llama). El aislamiento artificial y las prohibiciones sobre la importación/exportación de modelos open-weight destruirán el ecosistema global de desarrolladores. Zuckerberg entiende: si Washington comienza a prohibir las redes neuronales chinas (como Kimi K3), Beijing responderá de la misma manera, cerrando Asia al software estadounidense. Para la industria B2B, esta declaración es una señal de que Big Tech cabildeará ferozmente para preservar el intercambio abierto de algoritmos a pesar de las demandas del Pentágono.
Fuente: Financial Times / Reuters
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