Este movimiento encaja perfectamente en la estrategia que analizamos recientemente: Anthropic (cuya valoración se rumorea que se acerca a 1 billón de dólares) está descentralizando metódicamente su perímetro de hardware. Habiendo recibido inversiones de Google, llegado a un acuerdo con SpaceX de Elon Musk, y ahora con Akamai, los desarrolladores se están protegiendo contra la dependencia de un solo proveedor (vendor lock-in). Para Akamai, este contrato fue un boleto dorado, que se reflejó instantáneamente en el crecimiento de sus métricas trimestrales en el segmento de Servicios de Infraestructura en la Nube. En el mercado de inferencia y entrenamiento, el ganador es aquel cuyos algoritmos no están estrechamente vinculados a un solo "interruptor de apagado".
Fuente: Akamai / Bloomberg / Reuters
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