Técnicamente, esto se justifica por la protección contra el raspado (scraping) y el consumo incontrolado de tokens. En realidad, la empresa está cerrando una laguna a través de la cual los desarrolladores y usuarios avanzados eludían los estrictos límites de interfaz de la aplicación oficial. Esta es una dura lección de ingeniería para aquellos que construyen su canalización sobre puentes API grises: cualquier dependencia de entornos no oficiales tarde o temprano afectará la facturación del proveedor. Si desea estabilidad, pague por la API empresarial oficial.
Fuente: The Verge / TechCrunch
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