Blackstone está invirtiendo $5 mil millones iniciales para asegurar 500 MW de capacidad para 2027. Esta maniobra resalta una realidad macroeconómica: la infraestructura de IA se ha vuelto tan intensiva en capital que incluso los hiperescaladores requieren los recursos de los fondos de inversión alternativos más grandes del mundo. Escindir la potencia informática de TPU en una empresa separada de computación como servicio (compute-as-a-service) es un intento pragmático de robar clientes B2B a NVIDIA ofreciéndoles "silicio" alternativo y garantías de un suministro de energía estable en medio de una escasez global total de centros de datos.
Fuente: Blackstone / Reuters
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