El complejo militar-industrial chino ha pasado de las demostraciones civiles a la aplicación táctica de máquinas: los robots se están preparando para el reconocimiento, la infiltración urbana y las patrullas conjuntas con soldados humanos. Aunque todavía no hay evidencia de máquinas armadas en despliegue, el vector de desarrollo es irreversible. Para el sector tecnológico, este es un cambio tectónico: la robótica se fusiona con la tecnología de defensa (defense-tech). Es inevitable que EE. UU. responda ampliando las sanciones sobre los componentes de hardware para robots, y las inversiones de riesgo en nuevas empresas que construyen mecanismos antropomórficos se verán ahora a través de la lente de la seguridad nacional y la amenaza geopolítica.
Fuente: Reuters / The Straits Times
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