Los analistas argumentan que estamos en un punto de inflexión: las tecnologías están pasando de la experimentación a la operación industrial. Se espera que la principal ganancia no sea a través de la reducción de personal, sino a través del aumento de las capacidades de los empleados en campos como la programación, el derecho y el servicio al cliente. Esto obliga a las empresas a reestructurar inmediatamente los modelos operativos para no perder una parte del "pastel de un billón de dólares".
Fuente: Cognizant / WEF
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