Los algoritmos no se utilizarán para diseñar piezas, sino para evaluar la rentabilidad y gestionar el proceso de reciclaje de materiales. La impresión 3D industrial deja un porcentaje significativo de residuos caros: polvos metálicos no utilizados y polímeros especiales. Los modelos de IA son capaces de analizar la composición de los residuos en tiempo real y estructurar el ciclo tecnológico óptimo para su reutilización. Este es un caso puro de B2B industrial donde el aprendizaje automático resuelve problemas utilitarios de sostenibilidad, ahorrando a las fábricas cientos de miles de euros en compras de materias primas.
Fuente: Fraunhofer IAPT / IDW
Industria 4.0Impresión 3DReciclajeFraunhoferSostenibilidad