El consorcio IMPROVE involucró a 27 especialistas en la revisión inicial de 5.842 artículos científicos relacionados con datos de salud generados por pacientes (PGHD). El uso de algoritmos de aprendizaje automático para la agrupación preliminar y el etiquetado de textos permitió al equipo completar el trabajo de un mes en solo dos días. Esta es una prueba importante de que la IA en la ciencia no actúa como una "caja negra" independiente que toma decisiones finales, sino como un poderoso asistente de filtrado que alivia a los científicos de la carga cognitiva rutinaria y acelera el metanálisis.
Fuente: Scientific Reports / Nature
CienciaMedicinaFiltrado de DatosHuman-in-the-LoopNature